13/08/08 / La limpieza de la Zitarrosa
Justo cuando uno se pregunta por qué a veces hacemos las cosas qué hacemos
y qué sentido tienen... justo en ese momento, parece que invocáramos a quien sabe qué elementos y algo pasa.
Uno trata de hacer las cosas que más le cuelgan aunque a veces esas cosas no sean las que te ponen la comida en el plato. Cuando eso pasa, hay que ceder... hay que esconderse tras una remera con un logo y trabajar en algo que es un embole. Pero no hay otra...
De esas, muchas.
Resulta que me tocó una de esas. Yo en Colonia produciendo una acción para una conocida marca de celulares. Dani U., un artista de la hostia en un emblemático show en Montevideo...
Me escapé. Recorrí los 200 km que me separaban y llegué. Era importante. Lo fue para ellos (lo sé), más lo fue para mí...
Fue de esas cosas que te hacen ver que el éxito no siempre va de la mano con los billetes. Eso no importa si todo se desliza como por un tubo...Cuando eso no pasa, lo mejor que puede pasar es que cuando mires para atrás, te rías un poco...
Los shows de Dani U. siempre son un poco dementes, un poco imprevisibles salvo por la mugre que queda (papeles, cajas, cadenas de papel y los resabios de cualquier tipo de cosas que solo la imaginación de un aspirante a experto en manualidades puede concebir).
Era la segunda función, (la primera estuvo agotada), y la directora del teatro no había quedado muy contenta con las dos horas que tuvo que quedarse limpiando con su staff el lugar...
Advertencia de por medio, se armó la segunda función. Todo debía quedar limpio (al menos lo grueso).
El show terminó, y los pocos que no se escaparon del fulgor de las luces, se quedaron a recoger los papeles (créanme que no era una empresa nada fácil).
Luego de un buen tiempo, cuando ya nos íbamos agotados, camión pronto y cargado, siento un pst, pst.
- la Directora dice que esto tiene que quedar tal como lo dejamos, totalmente limpio...
- ¿ahora me decís esto? ¿a la 1 de la mañana?
- mañana hay una función a las 9
- con las ultimas energías que me quedaban puse la voz de autoridad que me caracteriza como "sorete" y les dije -mañana a las 8 tenés una persona aquí para limpiar...
- pero... la directora...
- mañana a las 8 tenés una persona para limpiar acá, ¿o acaso no crees en mi palabra?
- ehh si...pero la directora...
- mañana te mando a alguien ¿vas a estar vos?
- ehh sí
- ¿como es tu nombre?
- Pablo
- ok, te mando a alguien y que pregunte por Pablo. Nos vemos...
Así salí a esa hora de la noche pensando cómo mierda iba a hacer para enviar a alguien que pudiera ir a repasar la sala Zitarrosa (un lugar de 600 personas).
…
Cuando yo era un adolescente salí con alguien mayor que yo. Tuvimos muchos vaivenes, historias y finalmente no nos vimos más.
Pasaron como quince años, un día aparece en mi celular, en mi vida...
Tan obsesiva y demente como entonces, Dayana volvió a solucionar mi problema de ese momento.
- Si sabés de algún trabajo, avisame. - Me dijo. Eso me quedó.
Así que a esa hora de la noche la llamé...
- Hola, soy Gabriel... ¿mañana podrías estar a las 8 en la Zitarrosa? es para terminar de limpiar la sala... no es mucho pero me comprometí.
En ese momento me olvidé de los mensajes persecutorios y obsesivos que bombardearon mi celular por meses.
- ehhh... bueno... me acomodo y voy.
- Dale, pero por favor no me falles.
Satisfecho con la gestión, me tomé el bus de regreso a Colonia... fue el comienzo de un día insoportable...
- SMS 07:45: ¿estás en camino a la sala?
- SMS: estoy entrando
- SMS: buenísimo. Gracias. Me volví a dormitar en el asiento del bus
- SMS 08:15: dicen que vino alguien a las 7, que no hay ningún Pablo y que me vaya.
- SMS: No puede ser... yo arregle que ibas
- SMS: ¿que hago? tengo frío, no pude haber gastado tiempo y el boleto en esto...
- SMS: si hay alguien de la sala que me llame urgente
- SMS: me dicen que me vaya
- SMS: Anoche quedé con ellos que mandaba a alguien. Quedate tranquila que esto te lo pago. Decime qué te debo. Te pido perdón, no es mi culpa...
- SMS: qué hago? espero? tengo frío, estoy esperando que me digas que hacer…
- SMS: Estoy en Colonia, si en algún momento vas por el centro o por el Parque Rodo, avisame y dejo dicho que pasas a buscar eso. Gracias y perdón de nuevo.
- SMS: ¿estás en Colonia, en qué número? así paso ahora...
- SMS: En la ciudad de Colonia
- SMS: ¿me estás diciendo que vaya a Colonia? me estás tomando el pelo? ya veo como son las cosas.
Decenas de mensajes después me puse la remera del logo y me desmaye en la cama por unos minutos eternos hasta el próximo sms…
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